MR NOBODY, su mensaje


La historia comienza cuando él se pregunta algo que quizás muchos de nosotros también nos hemos preguntado:

¿Por qué recordamos el pasado y no el futuro?

¿Qué hice yo para merecer esto?

¿Qué pasa cuando nos enamoramos?

¿El amor es parte de un plan?

¿Por qué suceden las cosas?


A lo largo de la película, descubrimos que cuando Nemo deja de buscar el control
y permite que la vida simplemente suceda, empieza a entender su propio destino.
Deja de preguntarse el porque y empieza a vivir el momento, mostrándonos que también
nosotros podemos elegir nuestro camino sin culpa.

Un claro ejemplo de ello es decir “te amo” a la persona que amamos, pero sin expectativas.
Aferrarnos al “hubiera” —“hubiera pasado esto si tomaba aquella decisión”— es vivir encarcelados en un pasado que ya no existe.
En cambio, cuando soltamos, damos la bienvenida a lo nuevo.


Eso mismo le ocurrió con Elise.
Nemo la amaba, pero ella amaba a otro hombre.
Aun así, decidió quedarse a su lado, y terminó sufriendo.
A veces, el dolor no viene del amor, sino del aferrarnos a lo que ya no debía quedarse.

Y como en esta historia el hubiera sí existe, descubrimos que su verdadero amor era Anna, el amor que no se fuerza, que simplemente se da.
Ese amor que nos recuerda una frase clásica y cierta:

Lo que será para ti, será.
Y lo que no será, aunque te pongas de cabeza, no se dará.


Cada acción tiene una consecuencia, y alguna de ellas puede cambiar nuestro destino.

Pero… ¿por qué no empezar por nosotros mismos primero?
Nadie llega a este mundo siendo perfecto.
Nos equivocamos, caemos, dudamos… y eso está bien.

Porque si no nos hubiéramos equivocado, no habríamos crecido.

Cada experiencia trae consigo un para qué, una enseñanza, un regalo disfrazado de error.
La película, nos enseña que no siempre hay que elegir: a veces basta con agradecer el momento presente.

Diana Belen

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Instagram