Con motivo del 65 aniversario de la inauguración del Jardín de Niños Revolución, en Apizaco, Tlaxcala, el Lic. Antonio de Jesús Arellano Ordoñez, coordinador del Museo Histórico Casa de Piedra, celebró el pasado miércoles 22 de abril con la presentación del trío de salterio “Salterios Altzayanca Ayer, Hoy y Siempre”, con la intención de seguir fomentando la cultura y abrir espacios tanto para jóvenes como para adultos interesados en compartir su arte.
Este festejo se centró en el reconocimiento de la historia del Jardín de Niños Revolución y del mural “Una lección de historia”, obra del maestro Desiderio Hernández Xochitiotzin, el cual se puede apreciar en el salón de cantos. Asimismo, se subrayó la importancia de difundir el salterio como parte del patrimonio musical.
Posteriormente, se le cedió la palabra a José Luis Sánchez Flores, solista de salterio, quien compartió que es fundamental relacionarse y generar vínculos, ya que esto permite que la música y el arte sigan creciendo, encontrando nuevos espacios y públicos.
También compartió un momento significativo de su vida al mencionar que, antes de que falleciera su abuelo, recibió un consejo que marcaría su camino: “No dejes de tocar el salterio, porque de eso vas a comer”.
Ahora, él lo comprueba con amor y firmeza: sí se puede vivir de la música. Su labor no solo nace de la pasión, sino también del deseo de acercar el salterio a las nuevas generaciones, para que conozcan la riqueza y la belleza de este instrumento tradicional.
Comenzando con los niños, busca sembrar en ellos la curiosidad por aprender y conocer este instrumento, a través de la creación de salterios didácticos y una metodología basada en colores. De esta manera, también despierta el interés del público, impulsado por su deseo de transmitir la enseñanza musical y la disciplina en su interpretación.
Deleitando al público con la diversidad musical y la tradición sonora de la región, acompañado de sus compañeros Josué Sánchez en la guitarra y Leonel Domínguez en el bajo eléctrico, interpretando diversas piezas tradicionales y populares. En su repertorio incluyeron temas de Juan Gabriel y Carlos Rivera, así como El Fantasma de la Ópera, logrando conectar con la audiencia, con el fin de que la música instrumental no se pierda.
Asimismo, el historiador Antonio agradeció la participación del trío de salterio, destacando que es fundamental no olvidar ni el arte ni la historia, ya que cada rincón de nuestro querido pueblo vale la pena recorrerlo, conservarlo y seguirlo explorando como motivo de identidad y orgullo cultural.
Este encuentro no solo fue una presentación musical, sino también un espacio de reflexión y reencuentro con las raíces que dan sentido a la comunidad.
Concluyendo como un cálido cobijo entre el abrazo de la historia y la música, un vínculo que pocas veces se aprecia, pero que permanece en la memoria de quienes lo viven.




