El stand de los besos, su mensaje


Una película que nos demuestra que llevar un noviazgo o una amistad no solo se trata de enamoramiento o cariño.
También implica aprender a tener conversaciones incómodas, a reconocer lo que sentimos y dejar de poner siempre como prioridad a los demás.
Porque si no te amas a ti mismo, ¿cómo amarás a los demás?

En esta historia, la protagonista nos enseña que darse un tiempo no es tan malo.
Que detenerse a mirar dentro de uno mismo es, en realidad, un acto de valentía.
Cuando comienzas a enamorarte de ti, das un giro enorme a tu vida, y descubres que muchas cosas que antes dolían, ya no tienen el mismo peso.

La película nos invita a reflexionar sobre la importancia de poner límites, incluso con aquellas personas por las que daríamos todo.



Nadie nace sabiendo, pero la vida —como buen maestro— siempre nos muestra lo que necesitamos ver.
La dirección logra equilibrar momentos de ternura y reflexión con escenas que llegan al corazón, mostrando que el amor propio también puede ser
una historia digna de contar.

Porque amar no siempre significa quedarse; a veces, amar también es aprender a soltar.

Diana Belen

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Instagram