CUETZALAN
Los fines de semana, el corazón del pueblo se transforma en un mercado tradicional donde aún se practica el trueque, una costumbre prehispánica que resiste al paso del tiempo. Más que un intercambio, es un acto de comunidad, de confianza y de historia viva. Visitarlo es también una oportunidad para mirar de cerca otra forma de vivir… y de dar.
Por eso, si vas, hazlo con respeto y con el deseo genuino de conectar. Ellos lo sienten. Y lo agradecen.
Y ahora…
es momento de hablarles de alguien que encarna ese mismo espíritu.
Conocí a Carlos en la sierra norte de Cuetzalan, donde la neblina abraza los caminos y la tierra guarda historias antiguas. Desde el primer momento, su presencia transmite algo difícil de explicar: una mezcla de sensibilidad, sencillez y una valentía que no hace ruido, pero que se siente.
Carlos es de esos espíritus que no se detienen ante los límites. Si la vida le presenta una oportunidad, la toma. No le teme a perder, porque ha entendido que siempre se puede volver a empezar. Y así camina: con la mirada firme, una sonrisa honesta y una certeza que lo acompaña en cada paso: sí puedo, vamos con todo.
Habla de su tierra con orgullo. No como quien la describe, sino como quien la ama profundamente. Cuetzalan no es solo el lugar de donde viene: es parte de lo que es. Y desde ese amor nació su proyecto, “Conociendo Cuetzalan Puebla”, una forma de compartir, cuidar y honrar lo que lo rodea.
Tomó su mochila de viajero y decidió abrir su propio camino.
No solo para mostrar paisajes, sino para sembrar conciencia: cuidar la tierra, respetarla, aprender a mirarla con otros ojos. Porque para él, viajar no es consumir un lugar, sino conectar con él.
En ese mismo impulso, ha comenzado a aprender náhuatl, acercándose a la raíz de su cultura, como quien busca entender no solo el presente, sino también la memoria que lo habita.
Carlos es de los pocos que se atreven a explorar su propio origen. A descubrirlo, a recorrerlo y a vivirlo. Y más aún, a poner en práctica aquello que aprende en su formación, incluso antes de que la teoría lo nombre.
Hay coherencia en su camino. Y eso se nota.




Wow!!! Ya quiero conocer más sobre este lugar!!
ResponderBorrar